Una profunda reflexión de nuestros jóvenes

En el marco de nuestro compromiso cotidiano con los valores evangélicos y salesianos, asumimos firmemente la misión de cuidar la vida en todas sus dimensiones. Durante el tradicional saludo de los Buenos Días, nuestra Comunidad Educativo-Pastoral (CEP) vivió un momento de profunda emoción, respeto y reflexión comunitaria, liderado con gran madurez por los estudiantes de 5º año del Nivel Secundario.
Honestos Ciudadanos comprometidos con la realidad
Nuestra escuela, entendida bajo la mirada de Don Bosco como un espacio que prepara para la vida, busca interpelar la realidad social y formar jóvenes comprometidos con su tiempo. En este sentido, los alumnos de las secciones de 5º año llevaron adelante un conmovedor gesto de respeto en memoria de las mujeres que ya no están, víctimas de la violencia de género.
Con este espacio, los jóvenes recordaron a toda la casa salesiana la importancia vital de involucrarnos activamente como sociedad en estas causas, promoviendo una cultura del cuidado, la empatía y la erradicación de toda forma de violencia. El patio, nuestro habitual lugar de alegría festiva, se transformó en un entorno de escucha atenta y toma de conciencia ciudadana.
«La educación es cosa del corazón, y solo Dios puede darnos las llaves de este sagrado recinto». Este gesto de los quintos años demuestra que el carisma sigue vivo y latiendo en el compromiso de nuestros estudiantes.

El amparo de la Madre y la palabra del Pastor
El momento de oración estuvo guiado por el Padre Manuel José Fernández, quien con un cálido acompañamiento asertivo invitó a toda la comunidad a elevar sus intenciones. El sacerdote invocó de manera especial a la Santísima Madre Auxiliadora, pidiéndole que nos proteja a todos bajo su manto protector, guiando los pasos de cada integrante de la obra en este año tan significativo del Centenario institucional (1926-2026).
Asimismo, el P. Manuel nos dejó un mensaje pastoral urgente y fraterno: la necesidad imperiosa de cuidarnos mutuamente, de ejercitar la escucha activa en el día a día y de respetarnos siempre como hermanos y hermanas, reflejando el verdadero espíritu de familia que caracteriza a nuestra propuesta asociativa.
Un camino sinodal hacia los 100 años
Esta actividad nos recuerda que la obra salesiana de Puerto Deseado sigue caminando en sinodalidad. La Casa, la Escuela, la Parroquia y el Patio se unen en una sola voz para sostener a la juventud, brindándoles las herramientas para expresarse y ser verdaderos agentes de transformación bajo el ideal salesiano de construir un mundo más justo y fraterno.
¿Querés ver más registros de este emotivo momento? Te invitamos a hacer clic en las imágenes para expandir la cobertura de esta jornada en el perfil oficial de Instagram de nuestra casa Salesiana.

