Con profunda alegría, compartimos una noticia que marca un hito en nuestra identidad regional: Hoy sábado 11 de abril, se llevó a cabo la inauguración del Monumento a Don Bosco en Fitz Roy. Este acto central se enmarca en la denominada «Ruta de los Salesianos», una iniciativa que busca formalizar un recorrido que, en esencia, nuestra congregación ha transitado durante más de un siglo. Si bien hoy se presenta como un itinerario organizado, para la comunidad salesiana este camino representa la huella histórica que los misioneros surcaron incansablemente, llevando educación y consuelo a cada rincón de la estepa.
Don Bosco en Fitz Roy: El Corazón de la Misión
El acto central tuvo lugar en el acceso a Fitz Roy (RN 3), allí ante la presencia del Padre Director Natalino Freitas, los padres Manuel José Fernández y Raúl Domínguez, autoridades y familias, se bendijo el monumento que es un tributo a la presencia Salesiana permanente.
El monumento a Don Bosco no es solo un punto en el mapa, sino el símbolo de una labor que no se detiene: la de estar presentes donde nadie más llegaba, una misión que hoy se sigue sosteniendo con el mismo espíritu de los pioneros.
Ceferino y el legado que camina con nosotros
Como parte de este reconocimiento a la presencia salesiana, se inauguró una imagen de Ceferino Namuncurá (km 60 de la Ruta 281). La figura del «Santo de la Patagonia» refleja la profundidad de la labor salesiana en el territorio: una fe que echa raíces en la cultura local y que sigue guiando a los jóvenes de hoy.

El recorrido permitió también momentos de oración y memoria en puntos clave que los salesianos han custodiado históricamente:
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María Auxiliadora: Nuestra madre y guía, presente en el empalme de las rutas RN 3 y RN 281.
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Artémides Zatti: En Tellier, recordamos al «enfermero santo» cuya entrega es el máximo ejemplo del servicio salesiano en el sur.
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Gruta de Lourdes y Parroquia Nuestra Señora de la Guardia: Espacios de fe que terminaron por completar este trayecto de identidad.
Cierre en el Instituto: Cien años de historia viva
La jornada culminó con la visita a la muestra del centenario de nuestro Instituto Salesiano San José.
Allí quedó claro que lo que hoy llamamos «ruta» es, en realidad, nuestra propia vida institucional: + de un siglo de presencia ininterrumpida en nuestra comunidad, formando «buenos cristianos y honrados ciudadanos».
Más allá de una propuesta turística, este recorrido es un homenaje a los pies cansados de aquellos primeros salesianos que unieron estos pueblos.
Hoy, el monumento en Fitz Roy nos recuerda que la ruta sigue abierta y que nosotros somos quienes debemos continuarla.


